No hay mucho que decir, la historia sola lo dice todo, espero les guste ^^
P.S Errores de redaccion y de ortografia espero me los puedan perdonar.
P.S 2 La cancion es Praying for a riot de 30 seconds to mars, inclui las lyrics en la historia.
Los
gritos y llantos de la gente a su alrededor taladraban sus oídos, junto con los
sonidos de las armas y los cañones disparando.
Su casa
temblaba de forma horrenda. Las fotos y pinturas que había en las paredes caían
y se rompían ruidosamente, al igual que los platos y vasos en la cocina. Pronto
su hogar ya no sería un lugar seguro, lo sabía. Tenía que irse de inmediato si quería
vivir.
Se levantó
del sillón color crema en el que estaba sentada, y fue hasta el librero que tenía
enfrente, el que había estado mirando fijamente horas antes de que el infierno
se desatara. Busco a ciegas el libro,
y cuando sus dedos tocaron esa superficie rugosa que tanto conocía, lo sacó de
su lugar y lo abrazó a su pecho.
Otra
bomba, otro temblor. Era hora de irse.
Sin
mirar atrás, sin detenerse a recoger otro recuerdo, salió corriendo de la casa
que alguna vez la vio crecer y reír, y que ahora se quedaba sola y abandonada, viéndola
huir de la guerra.
She walked outside
Among the men
Finding me
Your last…
Afuera,
el horror en todo su esplendor estaba presente. El olor a carne quemada y
sangre invadió su nariz, y el calor del fuego acariciaba su piel de manera
brusca. El cuadro frente a ella era indescriptible e incomprensible para su
mente. Las casas de sus vecinos, la calle, el parque más allá y la tienda de
aquel amable anciano ya no estaban. En su lugar había pilas enormes de
escombros, donde en algunos descansaban los cadáveres de gente cuyo rostro no reconocía,
y que desde ese momento, jamás olvido.
De
nueva cuenta una explosión la trajo de vuelta, y aun a pesar del miedo que la invadía,
obligó a sus piernas a moverse.
Corrió por
las aceras destrozadas, tratando de ignorar el dolor que se hacía presente en las
plantas de sus pies desnudos, junto con la cálida sensación de la sangre tibia
avanzando por las mismas.
Estaba
desorientada. No sabía hacia donde estaba huyendo, y, muy en el fondo de su ser,
no le interesaba. Solo quería alejarse de ese infierno, irse y no volver jamás.
Algo
caliente la empujó violentamente hacia adelante, desequilibrándola y aturdiéndola
por completo. Cayó de bruces al piso, lastimándose la cara y el pecho con los
vidrios rotos que había en el camino. Dejó salir un quejido lastimero, y rápidamente
trato de volver a incorporarse. Su vista se encontraba desenfocada, y su cuerpo
temblaba.
Con esfuerzo
logró ponerse de pie nuevamente, y, cojeando de su pierna izquierda, volvió a
ponerse en marcha. En ningún momento había soltado el libro que tenía entre sus
brazos.
Ten million miles
Her way was close
To her inside…
El
dolor se hacía más fuerte con cada segundo, con cada paso, y por más que trato
de no prestarle atención, llego a un punto en que el mismo la obligó a caer de
rodillas para descansar.
Las lágrimas
que había estado aguantando también pidieron ser liberadas, y ahí, en medio de
un charco de sangre y lodo mezclados, las derramó.
Can't you see her life
is broken?
No lo
hizo por sus heridas, no lo hizo por su bello vestido blanco arruinado, ni
siquiera era por ella misma. No, ella lloraba por sus amigos perdidos, por
aquellos soldados anónimos que vinieron a morir aquí, por su esposo que había
desaparecido en combate…
Sin
saber cómo, se arrastró hasta una pared destrozada, y se recargó en ella. Ahí siguió
llorando un momento más, hasta que el ruido del libro cayendo al piso la interrumpió.
Con sus manos temblorosas y sucias se apresuró a recogerlo, y cuando lo hizo,
una hoja se deslizó fuera del mismo.
Sabía lo
que era, lo sabía muy bien, ella misma la había escondido en aquél tomo de
pasta dura y vieja…
Recogió
el trozo de papel, dejando frente a sus ojos la foto de un hombre bastante
apuesto, vestido de negro, sonriendo, mientras abrazaba de la cintura a una
joven risueña, de cabello negro y ojos azules.
Sonrió con
tristeza al recordar el día de su boda con él, y más lágrimas recorrieron sus
mejillas al saber que esos días felices jamás volverían.
Abrió de
nueva cuenta el libro, y acomodó cuidadosamente la foto en él. Sin embargo,
mientras lo hacía, algo negro detrás de aquella fotografía que no recordaba llamo
su atención. Volvió a sacarla, y la observó mejor, dándose cuenta de que era
algo escrito con la letra de su marido:
Turn back, believe. Nothing
is over, my love.
Cerró sus ojos, sonriendo, mientras apretaba suavemente la
foto entre sus dedos. Se secó las lágrimas que aun tenía en su rostro, y asintió.
Guardo la foto en el libro, y, lentamente volvió a ponerse
de pie.
Estaba adolorida, perdida, sola, triste y desorientada pero…
aun estaba viva.
--Nada ha terminado—susurró, avanzando hacia donde el
destino quisiera llevarla, soñando con que fuera hacia los brazos de su esposo
sonriente.
Bastante rara, lo se pero... ¿Que les parecio? ¿Merece comentarios?
linda historia, el modo en el que ante la desesperanza y tristeza total lograste que ella viese un rayo de luz, magnifico.
ResponderEliminartu modo de describir los escenarios, pude verlos frente a mi.
ya sabes, siempre leyéndote. un saludo linda
ahhh, gracias neko ;O; jejeje, que bueno que te gusto esta historia >/////< eso me hace muy, muy feliz ;W;
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