jueves, 15 de agosto de 2013

La historia del joven e ingenuo poeta que se enamoró de un demonio. *Original, Cuento Corto*

Bueno, bueno, hace tiempo que no publico aqui, y vengo con una pequeña historia que hecho a su vez para otra historia (?) Digamos que es lo que explica todo de un relato mas grande, por lo que si les parece que no tiene sentido o que no tiene un final, es por eso.  Solo queria compartirles el pequeño escrito por el que se dio la historia mas grande ^o^ De ante mano, pido disculpas por los errores de ortografia y redaccion, ya saben lo mala que soy respecto a ellos.







Hace tiempo, en un lejano y olvidado lugar, existió un joven e ingenuo poeta. Él no era considerado un genio—y muy probablemente no lo fue—, sin embargo, era muy diferente a otros maestros de las letras. ¿Por qué? Sencillo: Porque él escribía acerca de todas las cosas. Podía ver lo que llamaban la belleza y la fealdad en un mismo plano, amando ambas caras de la moneda. Era una cualidad que sus semejantes contemporáneos no poseían, y eso le hacia único.

Cierto día, mientras caminaba en búsqueda de lo que para muchos tiene nombre de musa, se topó con un sendero que de alguna manera había escapado a sus ojos curiosos. Confundido, y sintiendo una extraña sensación en su pecho, siguió aquella senda, llegando a un extraño y hermoso paisaje. Nunca en su vida había presenciado algo como aquello, y por eso, quedó fascinado. Pero, a diferencia de lo que se podría pensar, aquel lugar no estaba desierto. El poeta vio que un par de metros alejado de él había una criatura de aspecto singular, sentada sobre una roca, mirando el cielo. Él supo de inmediato que estaba en presencia de un ente que no era de este mundo, pues de la espalda de aquel ser viviente podían verse unas enormes y majestuosas alas negras. Muy dentro de su cabeza sabía que era, y sin embargo, eso le hizo encontrar aun más bello aquel espíritu. Sin saberlo, se había enamorado a primera vista de un ángel demoniaco. El poeta no perdió tiempo, y con pasos ligeros, caminó hacia aquella criatura. Le llamó suavemente, y se presentó. Al terminar de decir su nombre, preguntó si aquel lugar le pertenecía, y si ese era el caso, quiso saber si le daba su permiso para quedarse ahí. El ser del inframundo en un principio no hizo más que mirarle con cierta confusión, mas después, le sonrió, y le contesto que podía estar en aquel jardín todo lo que quisiera. El poeta entonces tomó asiento a un lado del ángel caído, y sacó pluma y papel. Aquella tarde escribió uno de sus mejores versos, y por esta razón, creyó que se debía a la presencia del ángel del inframundo. Así que, motivado por aquel pensamiento, comenzó a ir a aquel extraño jardín, buscando la inspiración que le regalaba el ente del infierno. Nunca conversaron, al menos, no directamente. Era una extraña relación, una que no todos podrían comprender.

De esta forma, pasaron unas semanas, hasta que cierto día, el poeta no pudo encontrar a su musa demoniaca en aquel sitio. El poeta le buscó por todo el estanque, pero no fue capaz de encontrarle. ¿Que había pasado? ¿Por qué le había dejado? No lo sabía, y jamás lo supo. Destrozado por la desaparición de su musa, ya no pudo volver a formar versos, pues ahora, se obsesionó con encontrar a su ángel del inframundo pues ya no era capaz de vivir sin aquel ser. Por mucho tiempo trató, y trató, sin éxito. Pero, un día, y casi al igual que aquella jornada en la que encontró el camino que le llevó a su destrucción, se dio cuenta de que la respuesta estaba frente a sus ojos. Tardaría tiempo, lo sabía, pero aun así, depositó toda su confianza en aquel último recurso. Tal vez, si el Dios en el cual ya no creía le escuchaba, podría ser capaz de verle nuevamente. Así que entonces, tomó un cuchillo, y lo enterró en su corazón de petirrojo.










Como ya dije, es como el climax de una historia mas grande. Me atrevo a decir que es un fragmento, hehe. ¿Que les parecio? ¿Muy copia de otro que ya  habia hecho? Quiza, quiza (y con eso digo que si, jeje)... Anyway, ¿Merece comentarios?